TEXTO BIBLICO
1 Cor 11, 23-26 (2ª Lectura)
* Dios pide a Abrahán que sacrifique a su hijo Isaac. Abrahán obedece, pero cuando va a materializar el sacrificio el mismo Dios detiene la mano para evitar la muerte de Isaac, lo cual garantizará el cumplimiento de que Abrahán será padre de una multitud. Dios no quiere la muerte del ser humano. La escena que se narra Gn 22, y que se leerá en la Solemne Vigilia del Sábado Santo, Dios detiene la mano de Abrahán; luego, un carnero sustituirá a la víctima del sacrificio que se le pidió a Abrahán. Sorprendentemente, Dios, que no permite la muerte de Isaac -el género humano-, “no se reservó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros” (Rom 8,2). Merece la pena que te pares a meditar esto en este día. Jesús es el Cordero inocente que sustituye a la humanidad pecadora.
* Queriendo Dios liberar al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto, tal como recuerda la primera lectura de hoy (Ex12,1-8.11-14), Dios manda a los hebreos sacrificar un cordero y untar con su sangre los dinteles de las puertas. El pueblo, que va a escapar de las manos de de Egipto -símbolo del mal- , se libra de la muerte de los primogénitos a manos del ángel exterminador por medio de la sangre del cordero que les sirve de señal para pasar de largo; y la carne del cordero pascual les proporciona el alimento para iniciar el camino hacia la libertad.
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El rito y la vida
La Eucaristía es rito y es vida. Llevar una vida eucarística es algo más que reunirse el Jueves Santo y el domingo para recordar el gesto de la cena y el lavatorio, es vivir en todas sus dimensiones el mandato del Señor. Ese que se ha proclamado en el versículo antes del evangelio: “Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros, como yo os he amado” (Jn 13,34). “Como yo”: no basta amar “a mi manera”, como a mí me parece que deba amar; debo amar "como Jesús ama"; para ello es necesario contemplar su amor e imitarlo con nuestras acciones.
* Contemplar los misterios de la vida de amor de Jesús: pobreza y humildad en Belén, vida oculta en Nazaret, dedicación al servicio de la predicación y la sanación en su vida pública, muerte en vaciamiento total a favor incluso de aquellos que le crucifican... Todo el Misterio de la Encarnación se concentra en el Misterio de la Eucaristía : “Mi cuerpo entregado, y mis sangre derramada”, por y para todos. No estaría mal dedica un tiempo esta tarde para contemplar esto ante la reserva del Santísimo en el sagrario, ya sea en comunidad o en intimidad personal.
* Pero no basta con contemplar el amor de Jesús; es preciso transmitir (tradición) ese amor amando a los hermanos; pasar de la Cena a la entrega como Jesús pasó del Cenáculo al Calvario. Hoy es el Día de la Caridad. A la admiración afectiva ante Jesús ofrecido al Padre en la Eucaristía debe seguirle la acción efectiva, el amor desgranado en obras de misericordia. “Si Dios nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros”. (1 Jn 4, 11).
Lo que estamos celebrando esta tarde de Jueves Santo no tiene sentido si al rito no le acompaña la vida. La Iglesia, que es comunión de hermanos en torno a la Eucaristía es también Caritas, o no es verdadera Iglesia, porque si no hay amor no se está imitando a Jesús en su destino de servicio a la humanidad. Toda la Iglesia es sacerdotal, si entendemos por ello que todos hemos recibido en el bautismo la vocación de donación y servicio del mismo Jesucristo sacerdote.
En el día de Jueves Santo contemplemos y meditemos este misterio de amor que es la Eucaristía; y no nos quedemos ahí, seducidos por el amor de Dios revelado en Jesucristo atrevámonos a amar como Él nos ama.
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Recursos para interiorizar el texto:
Video
https://drive.google.com/file/d/1LqFYVxTOcnlIccZ2Ll6blTNMwH91Qgtd/view?usp=sharing
Power Point
https://drive.google.com/file/d/16vAW5_SWcRZ15mFAxzCJh55d4mnyM4Zz/view?usp=sharing
Audio (22 minutos)
https://drive.google.com/file/d/1vVwUOkBuZMdo5Hm-ePsKclIe_hdVLnBg/view?usp=sharing
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Casto Acedo
Marzo 2026
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